Crónica

05.09.2010 19:41

 

Un tesoro escondido en las calles de la ciudad

05.09.2010 19:00

Un fortuito encuentro en el Jardín Botánico propiciaron el encuentro con un personaje que seguramente es reconocido por la mayoría de las personas en la ciudad. De ahí surgió la posibilidad de visitar un lugar al que pocos tienen acceso.

Setenta minutos de ensueño enmarcaron la admiración, la fascinación y la alegría en un día marcado de gris. Carlos Mario Aguirre fundador del Grupo Teatral El Águila Descalza abrió las puertas de su "baticueva" a alguien que no conocía.

Entrar a su casa es una experiencia única e inolvidable, al subir por las escaleras de una largo pasillo es posible tropezarse con uno que otro lienzo, la casa es grande y todo en ella es arte, hasta quien la habita es sólo arte, inclusive quien entre en ella puede verse envuelto y seducido por todo lo que allí se encuentra y olvidarse de su propia escencia para donársela a algo que parece irreal.

En el estudio los libros apilados en el suelo abren un pequeño espacio por el que se cruza para llegar al interior de la casa, el hecho de estar allí, sin haber visto nada más, implicaba la satisfacción de conocer algo tan íntimo; explicaciones no encontraba para tal privilegio: "Esta es mi casa. Yo no se por qué te tengo aquí, no porque yo sea un ser especial y aquí no podría llegar nadie, sino porque el tenerte acá importa también un poco de vanidad" Carlos Mario Aguirre.

Las habitaciones están repletas de libros, de pinturas y de papeles que nunca serán votados ya que según el señor Carlos Mario nada 4es basura y todo puede ser un pequeño tesoro. De fondo, y como si se tratara de una obra teatral Bach contrastaba con el aire de bohemia que inunda cada rincón del lugar, parecía que las mujeres de sus pinturas danzaban al libro de una sonata eterna.

Desprender al personaje de la persona quizá pueda llegar a confundir, no porque no sea posible, sino porque la admiración que despierta la persona tal vez es mayor a la que despierta el artista "Uno de mis propósitos en algún momento de mi vida fue dejar que mi personaje me abandonara, de no convertirme en un personaje, de no convertirme en un ícono, de no convertirme en un ser inaccesible" Carlos Mario Aguirre

La cultura en la ciudad de Medellín no se describe en un texto de cien páginas, tampoco se crea en el imaginario de algún pensador, ni mucho menos se construye a partir de inversiones banales. La cultura en la ciudad de Medellín es palpable, se inhala, se dibuja en una sonrisa y se pasea en una mirada perdida en las citas de los libros. Hoy puedo decir que una parte de esa cultura tiene nombre propio, y que además de eso uno puede tropezársela cualquier día, en un lugar cualquiera y quedar hipnotizado. Hoy puedo decir que conocí a la cultura presentada como Carlos Mario Aguirre y que todo en ella, hasta su más ínfimo recoveco me hipnotizó.

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